asi fué como llegó a ese tejado. aquel gato de ojos rasgados se sentía tan bien, que se autoflagelaba pensando en la posiblidad de resbalar y caer hacia donde los malos, de donde el mismo venia.
Pero el sabia que debia estar atento, aferrado a sus suspiros, alejado de sus recuerdos...sabia que ahí en su piel, podria limar sus uñitas, y que cualquier maullido se transformaria en una canción, también sentia que porfin una mirada atravesaba sus ojos de gato, llegando directamente a su almita, acariciando asi sus pensamientos.
Se le puede ver por ahi, agarrado de sus piernitas, mirandola, y ronroneando al ritmo de su vocecita del sur, que le canta todas las palabritas que regocigan su corazon...
ama a su pistolera, que lo defiende de los desamigos que lo vienen a buscar, pa que se baje del tejado.
